lunes, 4 de septiembre de 2017

Vinos

Consejos para quitar las manchas de vino


     Consejos para quitar las manchas de vino, que seguro que os resultan de interés porque en verano suelen suceder de estos ‘acontecimientos’ sin duda alguna. Adem´s no es que sean fáciles de quitar. Y lo que es peor, dependiendo de qué tipo de material sea el que se mancha, hay que tomar diferentes medidas al respecto. No llega con emplear diferentes productos que se comercializan para este uso, ya que, en ocasiones, puede que el ‘remedio sea peor que la enfermedad’. Vamos a ver unos truquillos caseros que esperamos que os ayuden en estas ocasiones.

Sobre manteles

     Si se trata de una mancha de vino reciente, por ejemplo si se derrama el vino en un mantel, echa rápidamente un puñado de sal sobre la mancha, para después lavarlo con agua y jabón. Por lo contrario, si las manchas  son de vino tinto y ya están resecas basta con dejar la mancha en remojo con leche caliente hasta que notes que la mancha desaparece. Después sólo tendrás que lavar la prenda con normalidad. Otro truco para eliminar las manchas de vino tinto de un mantel, es frotarlas con vino blanco. Para manchas de vino blanco, si se trata de una tela resistente, lavarla con agua templada y jabón. Mientras que si es delicada, es recomendable frotar con alcohol antes de mojarla. Al igual que en el caso anterior, si es instantánea, podemos echar sobre la mancha también sal fina de mesa.

Sobre la ropa

     Si la mancha está en una camisa o blusa de color se aconseja frotar con cuidado la parte manchada con agua fría mezclada con un poco de amoniaco. También se aconseja mezclar un poco de jabón líquido con agua oxigenada y aplicar la mezcla sobre la mancha. Si no es suficiente podemos añadir un poco más de agua oxigenada a la mezcla. Para manchas de vino blanco otra opción es pasar por las manchas un poco de zumo de limón y lavar la prenda rápidamente, o espolvorear inmediatamente sal fina sobre la mancha hasta que esta absorba el vino.

Sobre la alfombra

     Otro de esos sitios donde suele caer el vino y dejar ‘su huella’ es en las alfombras. En este caso el truco consiste en disolver una cucharada de detergente para lana en un vaso de agua tibia y añadir otra de amoniaco. Humedecer una esponja en esta mezcla y frotar la mancha con una esponja o cepillo, y terminar por aclarar con agua y vinagre.

Encimeras o paredes

     Que, aunque no os lo creáis, son lugares habituales donde también podemos encontrarnos con manchas de vino. Sobre una encimera de mármol por ejemplo, no debería haber problema si se limpia rápidamente con un paño húmedo. Si el vino oscurece la piedra, se deberá limpiar un poco de lejía diluida al 50% en agua. Si el ‘graffiti’ está en la pared, y es pintura lavable o papel, el truco está en emplear en su limpieza vino blanco. Si queda algún tipo de resto, podemos emplear agua oxigenada diluida en agua a partes iguales.

Fuente: labuenamesa.carrefour.es


sábado, 2 de septiembre de 2017

Vinos & Bodegas

Blancos argentinos: “Evolución y cambios espectaculares”, los preferidos de Atkin


     La calidad y variedad de los blancos argentinos crece y demuestra que Argentina no puede limitarse al Malbec. En su paso por Mendoza, el Wine Writer Tim Atkin destaca los blancos que llaman su atención. "Los blancos realmente tienen un potencial enorme en Argentina, los cambios que ve son espectaculares”, nos dice Tim Atkin durante la presentación de su muestra fotográfica “Mi mirada argentina” en Susana Balbo Wines.


     Es la primera vez que Atkin viene en invierno a la Argentina  y aprovechamos su tiempo para charlar sobre los vinos blancos. Se sumará también a nuestra conversación Andrés Blanchard, socio de  François Lurton en la única empresa argentina dedicada a producir solamente blends blancos de alta gama. De hecho, por estos días presentan Les Fous 2017, su segundo vino, un corte de estilo bordelés, que conjuga un 80% de Sauvignon Blanc de Los Chacayes y un 20% de Semillón de Tupungato.

     Ya en el Premium Tasting, una de las novedades fue la incorporación de un flight  para degustar seis blancos. La propuesta dio pie para reafirmar la idea de que son la nueva revolución,  algo que Wines of Argentina ya había puesto sobre el tapete durante la 19 edición de Vinexpo Bordeaux.
Técnicas diferentes, variedades nuevas están enriqueciendo la experiencia de los enólogos.



     “En 2006 el único vino blanco que yo veía y bebía era el Sauvignon Blanc Los Cardos de Doña Paula hecho por Matías Michelini”, me dice Tim y agrega “creo que la revolución de los blancos empezó con Matías, con Walter Bressia  -que hizo ese delicioso Lágrima Canela- y con los blancos Gran Lurton. También los Chardonnay  de Catena Zapata, la primera cosecha de White Stones y White Bones.

     Pero desde 2006 el crecimiento de los blancos ha sido vertiginoso y Tim Atkin no tiene ninguna duda en afirmar que hay un campo fértil y muy prometedor para que Argentina explore y desarrolle.

     En sus preferencias nos menciona el Torrontés 2016 de El Esteco Old Vines hecho en huevos de hormigón: “es estupendo, increíble vale la pena beberlo”, reslata. “También me gusta mucho el roble que tiene el Gran Lurton 2016 (Tocai, Chardonnay y Pinot Gris) y la primera añada del Gran Vin 2014 de Blanchard & Lurton”. Este último lo degustamos junto a Andrés Blanchard .

     “Teníamos ganas de poner un granito de arena en Argentina y en el mundo porque podemos hacer grandes vinos blancos, entonces en 2014 nos pusimos manos a la obra y nos propusimos hacer el vino más elegante y complejo que pudiéramos elaborar ” -nos comenta Andrés-  “de ahí salió Blanchard & Lurton 2014, un corte 60% Tocai, 20% Viognier,  10 % de Chardonnay y 10% de Pinot Gris”.
    
     La clave está en que el Viognier  proviene de la hilera Este de los viñedos a las que les da solamente el sol de la mañana. “Buscamos la característica que tienen los vinos franceses de Codorniu que es la nota floral. El resultado es un vino muy elegante que no es super explosivo en nariz”.

     “Nos ha ido bien porque cada vez que sacamos la añada tenemos todo venido”, dice Andrés y asume que producen partidas limitadas de 3000 a 4000 botellas pero que sin duda están en el camino correcto.

Fuente: guarda14.com




jueves, 31 de agosto de 2017

Efemérides

31 de Agosto: día del Cabernet Sauvignon


     Hay variantes, sobre el día, algunas menciones dicen que va del 27 al 31 de Agosto, pero hay mas menciones sobre el ultimo día del mes, y voy tomar esa para brindar por el rey de las uvas tintas. Tomó su nombre de las dos variedades progenitoras; Cabernet Franc y Sauvignon Blanc; Cabernet viene de la deformación de cavernícola, Cabernet y Sauvignon de salvaje. Cabernet Sauvignon seria cavernícola salvaje o salvaje de las cavernas.
     
     De origen francés, es una de las más reconocidas a nivel mundial, con una muy buena adaptación en numerosas zonas de todo el mundo. Producto del cruce entre la Cabernet Franc y la Sauvignon Blanc. Es una variedad de fácil cultivo que se adapta a una gran variedad de suelos, climas y latitudes. A pesar de todo ello, la Cabernet Sauvignon siempre mantiene su particular carácter.

     La uva Cabernet Sauvignon es la segunda más cultivada a nivel mundial con Francia (especialmente Burdeos) en primer lugar, pero también cultivada en Italia, España, Portugal, Grecia y, básicamente, en todos los países productores de vino. Es una variedad vigorosa, de brotación medio-tardía. Los granos de una tonalidad de profunda pigmentación oscura, pequeña y esférica, con un hollejo grueso que le proporcionan al vino un marcado carácter tánico. En boca dan una fuerte sensación astringente. En general los vinos de Cabernet Sauvignon son de un tono rojo intenso, con aromas frutales, florales y herbales. Cuando tiene crianza es un vino ideal para carnes rojas a la brasa o asados. Mientras que para guisos de carne se recomienda un Cabernet Sauvignon más joven.
    
     Feliz día al rey de la uvas tintas!
     Salud y buen vino!

Fuente: blackwines.wordpress.com




martes, 29 de agosto de 2017

Premium Tasting 2017

Un evento que dio en el blanco

     Premium Tasting es, qué duda cabe, la cata profesional de vinos más importante de Argentina, y que este año incorporó la novedad para los gatekeepers internacionales y para los consumidores nacionales: la soberbia calidad de los vinos blancos de Argentina. Organizada por Nicolás Aleman desde el 2010 es ya un clásico mega-evento nutrido por profesionales, prensa especializada, bodegueros, enólogos y wine lovers de todos los puntos del país.

  Más de 1000 botellas abiertas de 36 vinos entre los mejores puntuados por catadores internacionales; 500 personas degustando, un ejército de 80 sommeliers sirviendo, 3000 copas de cristal sobre las mesas, al frente tres calificados especialistas, Paz Levinson, una de las cuatro mejores sommeliers del mundo, Tim Atkin, Master of Wine y uno de los críticos de vinos más célebres, Flavia Rizzutto, mejor sommelier de Argentina.

  Disfruté enormemente la dirección moderada, precisa y sin estridencias de estos grandes profesionales; cada palabra, cada apreciación, cada explicación de Paz Levinson, no hace más que subrayar su gran crecimiento profesional y personal. Por su parte, Tim Atkin se portó como un verdadero lord inglés, informado y medido. Un aplauso para ellos.

     Acompaño la Premium Tasting desde la primera edición en 2010 y me atrevo a afirmar que este año fue superadora. La forma en que se dividieron los flights (tandas de vinos a degustar) por zona, características, varietales, clásicos, alturas y latitudes, fue una de las más originales y mejor orientadas al consumidor. Este orden permitió comparar no peras con manzanas, sino peras con peras, algo que muchas veces no se tiene en cuenta en una degustación con tantos ejemplares, donde se suele ir de vinos de menor a mayor complejidad, sin tener en cuenta la enorme gama de matices que existen entremedio.

    Mención necesaria al servicio de la Escuela Argentina de Sommeliers; trabajo ajustado, buen ritmo, excelentes temperaturas de servicio y pocas copas con defectos; en lo personal encontré sólo 2 de 36 vinos catados con algún defecto sensorial. El porcentaje es muy bajo.

     Las copas Reveal Up, de Rcristal utilizadas en la cata, sumaron una nota de elegancia y técnica, ya que el formato tulipa permite una mejor aireación de los vinos, a la vez que dirige de forma efectiva los aromas, y permite una curvatura en la lengua que facilita la correcta percepción de los taninos en el caso de algunos tintos.

Dar en el blanco


    Sí, incorporar 6 blancos a la cata fue un acierto. No sólo porque significaron un oasis para los paladares atestados de taninos y alcoholes altos, sino porque mostraron que Argentina está en su mejor momento con los blancos.

     Tres vinos de corte: White Blend 2016 de Susana Balbo – Semillón, Torrontés y Sauvignon Blanc- Piedra Negra Gran Lurton 2016 – Tocai, Chardonnay y Pinot Gris- y Altar Uco Edad Media 2015 de Juampi Michelini – Sauvignon Blanc, Chenin Blanc- dejaron en claro que no tenemos nada que envidiar a los blancos europeos en frescura, estilo, y creo que vamos ganando en originalidad.

   Además, un Chardonnay filoso y mineral, como el Finca Suárez 2016, un Torrontés floral, simpático y divertido, como El Esteco Old Vines 2016 y un clásico de la elegancia como el Lágrima Canela 2016 de Walter Bressia, completaron esta muestra, que despertó muchos elogios entre los catadores.

Mis villanos favoritos

     Son por supuesto los tintos, ¿qué otros? La calidad de todos los tintos presentados fue excepcionalmente pareja este año. Difícil elegir, pero siempre sobresalen algunos. Aquí mi ranking:


- Tikal Malbec – Cabernet Franc, la línea premium de Ernesto Catena, que ha tenido 94 puntos por Wine Spectator, es en efecto un ejemplar soberbio. El Malbec aporta dulzor, elegancia y amabilidad, a la vez que el Cabernet Franc suma cierta frescura salvaje, agarre y jugosidad.

Altavista single vineyard Temis 2013 Malbec. Didier del Bono y Paula Alfonso lograron un Malbec complejo, con excelente peso en la boca, buena sucrosidad, pero equilibradamente goloso, tostado equilibrado. En camino de convertirse en un clásico.

Pulenta Estate Malbec 2013 de Finca Don Antonio. Expresa lo mejor del Valle de Uco, la nariz evoluciona con capas de aromas, mentolados, especiados, higos, fruta fresca, flores y mucha violeta. Elegante, firme y bien lubricado en boca.

Cheval des Andes 2013. Emblema de los grandes vinos de alta gama; es Malbec 67% Malbec, 25% Cabernet Sauvignon, 8% Petit Verdot. Un bon vivant, fogoso, fresco, alegre, y también musculoso, un deportista francés de alta competencia.

Mendel Finca Remota 2014. Sigo enamorada de los vinos de Roberto de la Mota, no puedo ni quiero evitarlo. La boca de este vino es completa, tiene agarre, textura fina, realce, dulzor, jugosidad y una nariz que se va manifestando con un amplio bouquet a lo largo de los minutos.

Estancia Los Cardones Tigerstone Malbec 2014. Un logro de Alejandro Sejanovich. De viñas ubicadas en Tolombón, Salta; un tinto de los valles calchaquíes que se presenta con una entrada en boca confiado, directo, en nariz flores silvestres, algo de tomillo, muchas especias y verduras diversas; original.

Matervini Alteza 2014. También del norte, esta vez de Yacochuya, Cafayate. Roberto Cipresso logró un vino cuyo largo de boca se destaca muy por encima de otros; ese interesante aroma a azufre, mina de lápiz y fruta fresca, combinado con una boca que balancea a la perfección los taninos fuertes y el dulzor, lo convierten en un destacado.

Polígonos San Pablo Malbec 2015 de Seba Zuccardi se destacó en el flight de los vinos de Gualtallarí 100%. Concentración, equilibrio, buena acidez y expresividad, un cuarteto imbatible.



Fuente: eltriunfodebaco.com.ar








domingo, 27 de agosto de 2017

Nuevos y pequeños productores: jóvenes con ganas de hacer vinos curiosos

En la última Premium Tasting, realizada en Mendoza, se ofreció un seminario sobre nuevos y pequeños productores. Cómo es la movida y cuáles seguir.


     Mientras que en el vino argentino se discute cada vez más sobre al concentración de la industria, tanto en materia de producción como de oferta, una realidad atomizada de nuevos proyectos de vino salpica el polo apuesto con pequeñas pero consistentes manchas de rico vino. Son los nuevos y pequeños productores, encargados de traerle una bocanada de aire fresco al asunto.

     Más cercanos a unos emprendedores que a unos bodegueros, que se lanzan a elaborar vinos por el gusto de hacerlo y, sobre todo, por el gusto de probar cosas nuevas, en el mercado local y a cuenta gotas emergen proyectos unipersonales, familiares o de micro escala que vienen a ponerle nuevo sabor a la góndola. Y ocupan, precisamente, los lugares vacantes que deja la industria.

    Por ello, en la última Premium Tasting, la cata de vinos íconos de Argentina organizada por Nicolás Alemán y el Hotel Intercontinental de Mendoza, ofreció una seminario en el que algunos de ellos expusieron sus vinos. La mesa en cuestión, tenía un lindo sesgo: todos los peequeños productores estaban por debajo o apenas en los 40 años; con ideas propias sobre qué debe ser un vino; y vinculados a la industria del vino como enólogos o comerciales.

     Algunos productores, como Traslapiedra, incluso son un colectivo de amigos, mientras que otros, como los vinos Pala Corazón una apuesta familiar, o como en el caso de Paso a Paso, un enólogo y un agrónomo asociados para buscar nuevos sabores, o Contento Wines de Federico Schneidewind, periodista de Rosario metido a elaborar vinos.

Los pequeños productores y los grandes

     Los mencionados no son los únicos pero sí buenos ejemplos. También es interesante lo que sucede en colectivos como PIPA, Productores Independientes de Paraje Altamira, que ya tienen personería jurídica, y que busca, con una definición algo imprecisa sobre qué es ser independiente, ofrecer sabores auténticos de Altamira.

     Entre algunos productores destacados de PIPA, conviene tener en cuenta el trabajo de Lupa, Finca Suárez, Chakana, Finca Beth o La Igriega. Son, en pocas palabras, medianos y pequeños productores  de uva que se lanzaron a embotellar sus propios vinos para sostener y empujar el prestigio de la región que los nuclea.

     Distinto es el caso otros pequeños productores que van por la libre, por así decirlo, como Desquiciado Wines o Polos Opuestos. En ambos casos se trata de enólogos que trabajan en bodegas exitosas y que lanzan al mercado vinos de inspiración personal. En Patagonia, un ejemplo de esta movida, es Puppato, el proyecto personal del enólogo de Familia Schroeder.

     Como contrapartida de esta movida, sin embargo, cada vez más bodegas grandes abonan la idea de que los enólogos pueda tener sus proyectos personales. Desde Daniel Pi, director de enología de Grupo Peñaflor, a David Bonomi, hoy en Norton, o Luis Reginato, agrónomo de Catena, que elaboran vinos propios, como Tres14, Analúa y Chamán. ¿La razón?

Diversidad de los pequeños


     Algo que quedó claro en el seminario de la Premium Tasting el jueves pasado, es que la capacidad creativa de los pequeños proyectos es mayor. Precisamente porque en cada movimiento arriesgan menos y, porque al arriesgar, lo hacen en líneas gustativas poco exploradas aún a fin de maximizar el esfuerzo. Así resultan vinos como Paso a Paso Bonarda 2016, el raro de Pala Corazón Garnacha 2017, Livvera Malvasía 2016 y Desquiciado Cabernet Franc 2016. Todos vinos que corren sus riesgos gustativo –no son para cualquier paladar, pero sí para uno que busque rarezas atractivas– pero vinos en toda ley.

     En un punto medio, hay otros productores que ya ganaron escala media y que hicieron de una reacción hacia los sabores establecidos su bandera, como los hermanos Michelini, encabezados por Matías. De esta tanda, conviene probar @michelini Pinot Noir 2015 y el raro y ahora bien logrado Vía Revolucionaria Torrontés brutal 2016.


Ventajas y desventajas de lo pequeño

     Trabajar en escalas pequeñas tiene sus bemoles. Los más difíciles resultan de los elevados costes de hacer las cosas con poca escala. Pero también, la posibilidad prestar más atención a detalles. En las bodegas grandes, en cambio, la economía de escala subvenciona bien los costos, pero las dimensiones de los detalles se pierden un poco. El secreto para cuidarlos, en estas últimas, es darle rienda suelta a los enólogos para crear. Y eso es precisamente una movida que se viene.  Por ejemplo, Peñaflor tiene en la gatera una movida al respecto. Pronto se dará a conocer.






viernes, 25 de agosto de 2017

El INTA, en camino a conocer más a fondo el bonarda local

El organismo, con fondos propios y también de Coviar, emprendió un proyecto para caracterizar química y sensorialmente vinos de distintas zonas de la provincia. La investigación lleva dos años de trabajo en campo.


     El INTA está investigando el cepaje bonarda para conocer su composición química detallada y las características organolépticas de sus vinos, así como analizar el impacto en la calidad química y sensorial del producto final, de diferentes factores como el origen geográfico y la aplicación de ciertas herramientas vitivinícolas.

     El trabajo expuesto por Martín Fanzone, investigador del INTA, en el marco del IV Concurso Bonarda Argentina, es un proyecto multidisciplinar, generado desde INTA y cofinanciado por Coviar. Para su desarrollo colaboran la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas y los Centros de Desarrollo Vitícola, con el aporte del material vegetal para el estudio. Consultado sobre el tema, Fanzone -quien se desempaña en el Laboratorio de Aromas y Sustancias Naturales de la EEA Mendoza INTA- explicó que llevan dos años de investigación de un proyecto que durará 5 años.

     “Lo que en el fondo se busca con este proyecto -afirma Fanzone- es valorizar el varietal Bonarda, el segundo varietal más importante en Argentina luego del Malbec, dentro de las variedades tintas. Nos impulsa el posicionamiento que puede llegar a obtener a nivel mundial, sobre todo por la ventaja competitiva de ser nuestro país el lugar donde más se produce Bonarda en el mundo”.

     Fanzone amplía diciendo que “el hecho de conocer la influencia que puede tener la zona de cultivo y ciertos manejos significaría lograr potenciar la calidad de este producto, al acceder al conocimiento de cómo realizar diferentes estilos de vinos en las localidades en las que se cultiva el cepaje. De esta manera, finalmente se podría contar con una carta de vinos Bonarda, que sea compatible con los otros varietales que ofrece Argentina en el mercado nacional y mundial”.

  La variedad bonarda se encuentra principalmente en la provincia de Mendoza, alcanzando aproximadamente el 84% nacional. La primera etapa de este estudio del INTA fue exploratoria, para conocer la distribución dentro de Mendoza. De los casi dos años de desarrollo del proyecto “los resultados preliminares -señala Fanzone- muestran diferencias claras, entre distintas localidades, en la composición química general y en parámetros individuales que apuntan a ciertos atributos de calidad”. Agregó: “Por lo tanto esto nos está indicando la premisa de obtener diferentes materias primas que pueden ser utilizadas para diferentes estilos y gamas de producto”.

Bonarda para todos los gustos

     El ensayo se realizó durante la temporada 2016 en viñedos comerciales bonarda implantados en 16 regiones vitícolas de Mendoza, Argentina. Los vinos obtenidos fueron sometidos a la determinación de parámetros analíticos generales (acidez total, ácidos orgánicos, pH, acidez volátil, alcohol, azúcares reductores), parámetros fenólicos globales (fenoles, taninos y antocianos totales, pigmentos poliméricos y parámetros de color), compuestos fenólicos individuales, compuestos odorantes volátiles, y a un análisis sensorial descriptivo a través de un panel de jueces entrenados.

   En general, los vinos evaluados presentaron niveles similares de los parámetros analíticos generales, destacándose la zona de El Peral y La Arboleda (Tupungato), con vinos de menor contenido de alcohol y pH, y mayor acidez respecto al resto. La dispersión observada respecto al pH estuvo correlacionada a los niveles de potasio determinados en las uvas al momento de cosecha, indicando una variabilidad inherente a las condiciones agroecológicas de cada región.

Por el contrario, los parámetros fenólicos globales y de color mostraron diferencias significativas entre las zonas evaluadas, con mayores niveles de antocianos, pigmentos poliméricos y color en los vinos de Tupungato, Maipú y Luján de Cuyo. Por su parte, el estudio de los compuestos odorantes volátiles (se determinaron 36) mostró diferencias significativas entre las muestras evaluadas.

     La zona de Rodríguez Peña, Junín, se caracterizó por presentar vinos con una tasa superior de los distintos grupos químicos evaluados, en tanto los vinos de las zonas de Fray Luis Beltrán, en Maipú; La Palmera y El Plumero, en Lavalle, y La Colonia, en Junín, mostraron los niveles más bajos de ésteres, ácidos y alcoholes, respectivamente.

     Finalmente, el análisis sensorial reveló una clara influencia de las condiciones agroecológicas en las características organolépticas de los vinos. Los vinos de Luján de Cuyo y Maipú fueron descriptos como más astringentes y coloreados respecto al resto.
Los vinos de Tupungato y las mencionadas zonas de Lavalle, se caracterizaron por una mayor acidez percibida, aromas balsámicos (eucalipto) y frutados, y un intenso matiz violeta. Por último, los vinos Bonarda de las regiones noreste y sur de Mendoza mostraron menos color y un carácter más herbáceo.

     Estas observaciones revelan información inédita sobre la variedad Bonarda, que se verificará en un segundo año de estudio, en el cual se evaluará adicionalmente su comportamiento bajo dos sistemas de conducción (espaldero y parral) en las mismas zonas consideradas. La caracterización química y sensorial de vinos de la variedad Bonarda-Argentina, de distintas zonas geográficas de Mendoza, permitirá identificar la potencialidad enológica-química de cada zona para la obtención de distintos estilos de vinos destinados a diversos mercados.
  

miércoles, 23 de agosto de 2017

Labores fundamentales: el orígen

El enfoque de Darío Le Bihan


   El vino tiene su origen en la viña y el encargado de sus primeros pasos es el viticultor. Él debe poner los medios necesarios para conducir el cultivo del viñedo en el sentido de lograr estos objetivos. Tiene la potestad de hacer variar voluntariamente la expresión de la cosecha. Algunas de sus labores son fundamentales y determinan la producción de vinos de calidad. La poda tiene por principal objeto equilibrar o adecuar la producción del viñedo. Es importante para conseguir cosechas regulares, siendo preciso hacerlo anualmente y se realiza en invierno antes de la brotación de la vid.

     Otra operación que se puede realizar en el viñedo, es el raleo de frutos. Esto consiste en desechar eliminando una cierta cantidad de racimos de uvas para equilibrar la cantidad de uva con la superficie foliar. El viñatero también lleva acabo el defoliado o eliminación de las hojas más viejas y fotosintéticamente menos activas, situadas en la base de los brotes, para mejorar las condiciones de aireación e iluminación de los racimos, reduciendo el riesgo de podredumbre y aumentando la maduración de los mismos, especialmente en polifenoles.

     Se ocupa de la fertilización que tiene una función muy importante en la fisiología de la vid, así como también en la calidad y cantidad de vendimia producida. Los grandes vinos proceden generalmente de suelos pobres en compuestos fertilizantes, pero no obstante en algunas ocasiones se hace necesario las correcciones mediante los oportunos abonados o enmiendas del suelo. El riego es otro de los factores más importantes de las tareas a realizar para controlar el vigor del viñedo, debiendo aplicarse únicamente para favorecer el desarrollo cualitativo de las uvas, y nunca para aumentar la cantidad de la cosecha.


     La Bodega Tierra del Huarpe, fija sus comienzos en el 2001, cuando un grupo de emprendedores viñateros, además de hombres de negocios, se autoconvocan con el objeto de aunar esfuerzos y potenciar capacidades para elaborar ellos mismos sus vinos. En el Valle de Tulum, San Juan, Argentina, se encuentran los viñedos propiedad de los socios de la bodega, de donde provienen las uvas que año a año ingresan a la misma para su elaboración. De la más refinada selección de viñedos, destacando las características de los distintos terroirs, nace 7 Viñas, una línea de varietales frescos, jóvenes y frutados.

     7 Viñas Syrah 2016 muestra una carta de colores con rojos  y violáceos  plenos, gran intensidad y matices. Sus aromas dan presencia etérea de vainillas, toques balsámicos de mentas  y algunos recuerdos de confituras. La boca se embelesa con su entrada suave y armoniosa en donde los taninos no presentan filos pero sí estructura. Son redondos, aterciopelados y persistentes, aportando untuosidad y elegancia para un gran final. Un Syrah sanjuanino, en el que siete viñateros conocedores de su origen y camino transitado, llevaron a una sublime expresión.